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Lo que los obreros transculturales deben saber sobre los rumores

Lo que los obreros transculturales deben saber sobre los rumores

Ronald L. Koteskey

GO International

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Hace más de un siglo, Louis Stern realizó un experimento sobre los rumores en el que una “cadena” de personas contaba una historia y la pasaba de “boca a oído” sin repetir ni explicar nada. Stern descubrió que la historia se acortaba y cambiaba a medida que iba pasando por la cadena.

Este experimento se convirtió en un juego recreativo en el que las personas a menudo cambian los detalles de la historia a propósito para volverlo divertido o chistoso. Sin embargo, la historia cambia incluso si la gente realmente trata de transmitirla con precisión. Para comprobarlo por ti mismo pídeles a cuatro o cinco personas que se pasen el siguiente párrafo.

“Pablo se despertó sobresaltado. Eran las 7:27 de la mañana; apenas y tenía tiempo para atravesar la ciudad de Madrid y tomar su vuelo. Rápidamente, arrojó algunas cosas en su mochila y llegó a tiempo de milagro a la puerta de embarque. Unas tres horas después, estando sentado cerca de la parte trasera del 747 en su vuelo hacia Nueva York, Pablo fue a buscar su mochila y en ella descubrió la “espada” de un pie de longitud que había comprado como souvenir en Toledo. ¿Cómo fue que la espada logró burlar la seguridad del aeropuerto de Madrid? Tan pronto como aterrizó en JFK, encontró una papelera y la descartó discretamente”.

Si una historia de menos de 100 palabras puede sufrir cambios a medida que pasa por tan pocas personas, imagine los cambios que ocurren cuando historias más largas pasan por la boca de muchas personas. Esta es una de las maneras como las historias llegan a convertirse en rumores. Y es muy probable que tales rumores surjan alrededor de los obreros transculturales trayendo consigo efectos devastadores.

¿Qué son los rumores?

Los rumores son información no verificada que proviene de una fuente desconocida. Esta información puede haber sido iniciada intencionalmente o no, y puede ser verdadera o falsa, o una mezcla de ambas. Cuando escuchas que alguien comienza a decirte “Eso escuché...” o “Dicen que...”, es probable que se trate de un rumor. Los rumores a menudo tienen otros nombres como los siguientes:

  • Noticias, que comienzan con la frase: “Me contaron algunas noticias hoy...”
  • De oídas, que comienza con la frase: "Eso escuché, que..."
  • Chismes, que comienzan con la frase: “¿Supiste que…? O ¿Escuchaste que…?”
  • Un pajarito, que comienza con la frase: “Escuché a alguien en la otra oficina decir que...”
  • Leyendas urbanas, que surgen cuando alguien dice: “Encontré esto en Internet...”
  • Peticiones de oración, que comienzan con la frase: “No quiero mencionar nombres pero...”

¿Qué pueden provocar los rumores?

Los rumores pueden tener efectos positivos o negativos en muchas áreas. Son utilizados para ganar elecciones o para hacer que otros pierdan elecciones, para ayudar a que se apruebe una ley o para contribuir a todo lo contrario. Sin embargo, los obreros transculturales están más preocupados por los siguientes efectos negativos que causan.

  • Pueden dañar una causa. Por ejemplo, los rumores que surgen sobre espionaje pueden frustrar los esfuerzos de una ONG que intenta proveer ayuda humanitaria.
  • Pueden dañar un ministerio. Por ejemplo, los rumores sobre herejías teológicas pueden poner fin a la efectividad de una iglesia.
  • Pueden destruir una reputación. Por ejemplo, alguien acusado de conducta sexual inapropiada puede perder su cargo en una organización que está dedicada a servir a otros.

Incluso, aunque los rumores maliciosos hayan sido intencionalmente iniciados, totalmente falsos y quienes los iniciaron confiesen su culpa, pueden continuar obstaculizar tanto un ministerio que a veces las personas inocentes involucradas se ven obligadas a abandonar el país anfitrión o su ministerio.

¿Qué dice la Biblia sobre los rumores?

Los Diez Mandamientos que aparecen en el Antiguo Testamento prohíben dar falso testimonio contra las personas (Éxodo 20:16). Al final del Nuevo Testamento, a los mentirosos se los condena a un lago de fuego (Apocalipsis 21:8).

Los principales sacerdotes y ancianos les pagaron a los guardias que custodiaban la tumba de Jesús para que difundieran rumores sobre el Maestro y sus discípulos. Esos rumores seguían circulando años después (Mateo 28: 11-15).

La gente, en muchos lugares diferentes, difundió rumores de varias clases acerca de Pablo, el primer obrero transcultural.

  • Antioquía (de Pisidia): “hablaron abusivamente en contra él” (Hechos 13:45).
  • Iconio: “envenenaron sus mentes” (Hechos 14: 2).
  • Filipos: Dijeron que Pablo estaba “enseñando costumbres que se nos prohíbe admitir o practicar (a los romanos)” (Hechos 16:21).
  • Tesalónica: Dijeron que Pablo había “causado problemas en todo el mundo” y estaba “desafiando los decretos de César” (Hechos 17: 6-7).
  • Berea: estaban “alborotando a las multitudes” (Hechos 17:13).

Obviamente, los rumores acerca de los obreros transculturales eran comunes en los tiempos bíblicos. Mientras predicaba en Galilea, Jesús también dijo que un día las personas tendrían que dar cuenta de cada palabra descuidada (ociosa, irreflexiva) que hayan pronunciado (Mateo 12:36). Antes de transmitir algún rumor los obreros transculturales deben verificar su veracidad.

¿Cómo se propagan los rumores?

Louis Stern definió originalmente los rumores como información que pasa o se transmite de “boca a oído”. Sin embargo, los inventos que surgieron hacia finales del siglo XX aumentaron las formas en que los rumores pueden propagarse. Estas son algunas de las más recientes.

  • Correo de voz. El teléfono ya existía cuando Stern hizo su experimento pero todavía implicaba que una persona hablaba directamente con otra. Con el correo de voz las personas pueden dejar grabados rumores para que otros los escuchen después.
  • Email. El correo electrónico permite a las personas difundir rumores a docenas o miles de personas haciendo sólo un clic con el mouse. La gente puede simplemente reenviar el mensaje original o agregar comentarios propios al mismo.
  • Sitios web. Cualquier persona que tenga una computadora, acceso a Internet y unos pocos dólares puede desarrollar su propio sitio web, en el que puede publicar casi cualquier cosa que desee. Pueden también dejar rumores allí escritos para que alguien los encuentre.
  • Redes sociales. Millones de personas están suscritas a las redes sociales como Facebook y Twitter. Así que estos rumores en las redes pueden extenderse a millones de personas en todo el mundo en tan sólo horas.

Una vez que un rumor entra a este mundo digital, parece cobrar vida propia y se convierte en una “leyenda urbana”. Esto no significa que se haya originado en un área urbana sino que así se denomina a las historias no verificadas de fuentes desconocidas que circulan ampliamente, a menudo de manera digital.

Incluso, después que dicho rumor se identifica claramente como falso, tiende a resurgir meses o años después a menudo en una forma ligeramente modificada. Una vez digitalizado puede aparecer una y otra vez.

¿Qué hacer cuando escuchamos un rumor?

Lo más importante, NO TRANSMITIRLO. Evita formar parte de la “cadena” que mantiene vivo el rumor si estás siendo tentado a transmitirlo. A veces, el correo electrónico viene con instrucciones de reenviarlo a “todos los que conoces” junto con una amenaza implícita de que si no lo haces algo terrible sucederá. No te dejes engañar, no lo reenvíes.

Si no estás seguro de la información y deseas verificar los hechos, www.snopes.com es la mejor fuente de referencia en Internet para determinar la veracidad de las leyendas urbanas, el folklore, los mitos, los rumores e información errónea. Cuando descubras la verdad, podrías hacerle saber a la persona que te envió el rumor cuál es la verdad de esos hechos, junto con un gentil recordatorio de que debe verificar la información antes de reenviarla.

Si descubres que el rumor es cierto ora por la persona o personas involucradas.

Si no puedes verificar la veracidad o la falsedad de la información puedes preguntarle a la persona involucrada en el rumor. Por supuesto, hazlo de una manera no condenatoria, señalando que no crees que sea cierto lo que anda circulando. Es posible que esa persona ni siquiera sepa lo que están diciendo de él o ella. Si es así, lo más probable es que te agradezcan el haberles dicho. También, ofréceles tu ayuda de cualquier manera que puedas.

¿Qué puedes hacer si eres víctima de un rumor?

Primero, ora y pídele a Dios que te proteja de la falsedad. Además, pídele que te guíe mientras decides cómo proceder. Así como orarías por alguien más, ora por ti mismo. También, habla con amigos de confianza y pídeles que oren por ti.

Sería lindo que existieran los “Doce sencillos pasos para silenciar los rumores” pero no es el caso. Observa a continuación cómo reaccionó Pablo a cada una de las situaciones que tuvo que enfrentar.

  • Antioquía (de Pisidia): Pablo y Bernabé “les respondieron con valentía” (Hechos 13:46).
  • Iconio: Pablo y Bernabé “pasaron un tiempo considerable allí, hablando audazmente” (Hechos 14:3).
  • Filipos: Después de ser golpeados y arrestados, Pablo y Silas oraron a Dios y cantaron (Hechos 16:25).
  • Tesalónica: Jasón y otros pagaron una fianza para liberar a Pablo y a Silas, y los enviaron fuera de la ciudad (Hechos 17: 9-10).
  • Berea: los hermanos enviaron a Pablo de inmediato a la costa y lo escoltaron hacia su próximo destino (Hechos 17: 14-15).

Ten en cuenta que algunas veces Pablo habló con valentía, otras veces se fue del lugar y otras veces oró y adoró a Dios mediante canciones. No hay una sola forma correcta de lidiar con el rumor cuando se es la víctima.

Sin embargo, toma nota también de que Pablo nunca actuó sólo. En cada caso, tuvo amigos que estuvieron allí para ayudarlo y aconsejarlo. Tener el apoyo y el consejo de otras personas con ideas afines es probablemente una de las mejores cosas que puede hacer un obrero transcultural.

Finalmente, algo que sí puedes hacer hoy y que Pablo no pudo hacer en su época es hacer llegar la verdad a todos tus conocidos que recibieron la información errónea. Así como los rumores maliciosos pueden extenderse rápidamente la verdad también. Si los rumores son parcialmente ciertos e hiciste algo mal, admítelo. Si el rumor es cierto, no lo niegues ni tampoco admitas solo una parte como verdadera.

Visite el siguiente sitio web para acceder a otros folletos de esta serie: http://crossculturalworkers.com/

Sobre el Autor

koteskey5

 

Ron y Bonnie Koteskey son consultores de atención para miembros de Go International.

Han brindado atención a miembros para misioneros desde 1997.